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Concreto y bacterias se unen para un efecto autorreparador

por Rocio Diaz

La mayoría de la gente tiene aversión a las bacterias, pero lo cierto es que estas son útiles en varias instancias, inclusive más allá de la medicina, que es donde suelen emplearse para fines de investigación y desarrollo.

La industria de la construcción es un área donde quizás no haga sentido este enfoque de las bacterias, pero, tal como demuestran investigadores de la Universidad Tecnológica de Delft (Holanda) liderados por Henk Jonkers, la adición de estos agentes al concreto -dando lugar a un bioconcreto o concreto “vivo”- permite a las estructuras autorrepararse en caso de agrietamientos.

Significa entonces que las estructuras hechas con bioconcreto no sólo serán más duraderas en el tiempo, sino que son más seguras y reducen considerablemente costos asociados al mantenimiento. Sin duda es una fórmula en la que salimos todos ganando.

Para lograr este efecto autorreparador el concreto debe mezclarse con un tipo de bacteria específico, bacilos, ya que estas sobreviven por largo tiempo en el ambiente seco y alcalino que representa este material de construcción.

La idea con el bioconcreto es que las bacterias se activen al recibir agua que entra por grietas de reciente formación para así reproducirse y generar caliza, un material sellante que completaría el proceso de autorreparación.

Para garantizar que las bacterias hagan su trabajo, los de Delft idearon colocar cápsulas biodegradables en la mezcla de concreto, cada una conteniendo bacilos y lactato cálcico, una fuente de alimento para las bacterias. Una vez se activan los bacilos las grietas quedan selladas en cuestión de semanas.

El efecto autorreparador del bioconcreto -en desarrollo desde 2006- tiene una duración de 200 años. Un líquido con las mismas características puede aplicado en aerosol a construcciones ya hechas para alargar su vida útil y duración.

Además del bioconcreto, existen otras propuestas para el mantenimiento simplificado de estructuras, entre ellas pintura inteligente capaz de comunicar fallas y daños oportunamente.