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CVV dinámico: para eliminar fraudes en tarjetas

por Rocio Diaz

A nadie le gusta que lo llamen del banco para informarle que su tarjeta de crédito o débito ha sido suspendida por sospecha de fraude y que no habrá acceso a los fondos hasta que concluya la investigación. Desafortunadamente, este evento es más común de la cuenta, pero hay esperanza con CVV dinámico.

CVV, las siglas de Card Verification Value, son los dígitos que aparecen al dorso de la tarjeta y que usualmente son solicitados al realizar transacciones online. Para tarjetas Visa o Mastercard, CVV suele estar compuesto por tres dígitos, mientras que en las American Express suelen ser cuatro.

©Pixshark.com

Esto es CVV (©Pixshark.com)

El problema, como muchos ya habrán notado, es que cada vez que hacemos compras online o en establecimientos físicos esta información queda registrada y puede haber algún mañoso por ahí listo para cogerla y usarla a su antojo. Para tarjetas débito, para fines de protección, existen los pines o tokens que cambian el código con cada uso con comunes. En tarjetas de crédito no se suele contar con esa solución de seguridad, pero es muy probable que las cosas cambien dentro de poco: Oberthur Technologies, una compañía francesa, propone la inclusión de un CVV dinámico que cambia su numeración cada 40-60 minutos.

La solución es bastante parecida a la de un token de esos que se usan con tarjetas de débito, pero hay una ventaja considerable: el CVV dinámico estaría directamente integrado a la tarjeta de crédito, lo que significa que no hay que preocuparse por haber extraviado el token, una situación que es por igual bastante común.

Al cambiar su numeración cada 40 a 60 minutos, CVV dinámico haría inútil cualquier información previa obtenida de la tarjeta, lo que en teoría detendría posibles fraudes de manera casi instantánea.Oberthur Technologies ha logrado implementar esta tecnología sin modificar la tarjeta, que sigue siendo de 0.76 milímetros de grosor. Una mini pantalla de tinta electrónica, impulsada por una batería de iones de litio del tamaño de una estampilla y diseñada para durar tres años, muestra el CVV.

Eso sí, este avance en seguridad, tan necesario para la industria bancaraia y usuarios en general, tiene un costo: se estima que la fabricación de tarjetas con CVV dinámico sale 50 veces más cara que las de banda magnética y 10 veces más caras que las basadas en chips.

Para que se tenga una idea del costo, CNN Money reporta que las tarjetas de banda magnética valen alrededor de 20 centavos de dólar, mientras que las basadas en chip valen 1.20 dólares. En contraste Oberthur Technologies planea cobrar entre 10 y 20 dólares por sus tarjetas de CVV dinámico.