Home Opinión ¿Veremos algún día un smartphone realmente modular?

¿Veremos algún día un smartphone realmente modular?

por Rocio Diaz

Hace tres años el holandés Dave Hakkens presentó una idea revolucionaria: smartphones modulares que el usuario arma por su cuenta, de la manera que más le plazca, intercambiando piezas y nunca deshaciéndose del equipo como tal ya que el mismo puede ser renovado por partes según sea necesario.

El concepto, al que Hakkens llamó Phonebloks, generó tanta atención en su momento que terminó formando parte de Project Ara, en ese entonces bajo el mando de Motorola que, por coincidencia, estaba trabajando en un concepto similar.

¿Qué ha pasado? La historia algunos de ustedes la conocen: Motorola fue vendida a Lenovo por Google, pero el proyecto quedó en manos de esta última. A pesar de que Project Ara prometía, compañías como LG y Fairphone, esta útima un concepto holandés que propugna por la ética en la industria- se han adelantado presentando sus propias versiones, aunque un tanto limitada en el caso de LG si se le compara con Phonebloks.

Ahora que Project Ara se ha reactivado, contemplándose su disponibilidad para desarrolladores en otoño de este año con la finalidad de sacar los primeros modelos en 2017, hay cierta decepción por parte del propio Hakkens, quien ve un fallo fundamental en lo presentado por el equipo responsable hace unos días: la base del equipo integra cables, sensores y pantalla, lo que implica una modularidad limitada que anula el concepto presentado hace tres años.

Una de las motivaciones de Hakkens al presentar Phonebloks es que la basura electrónica se ha convertido en un grave problema mundial porque la mayoría de las veces no es desechada correctamente. A este fenómeno contribuye el hecho de que cambiamos de celular casi con la misma frecuencia con la que salen nuevos modelos al mercado, a veces sin motivo, otras veces porque los avances tecnológicos han surgido tan rápido que ya eso que tenemos en las manos califica de “obsoleto”.

¿Es realmente necesario cambiar de equipo cada seis meses o cada año? La industria lo ha hecho ver así, pero Hakkens sostiene que con un enfoque modular se le pondría un pare a una situación que en gran medida es artificial, impulsada más que nada por mercadeo y el afán de vender. El avance de Project Ara ciertamente no cumple con esa visión, permitiendo, eso sí, hacer cambios a nivel de batería, cámara y otras cuestiones menores.

Tal parece que la idea del smartphone modular, si bien resulta atractiva desde el punto de vista del consumidor consciente de sus gastos, realmente no satisface del todo a una industria que sigue (obviamente) el modelo capitalista y que por ende se sostiene en ciclos de ventas constantes. Cierto es que bajo el esquema modular habría una venta constante de módulos, pero estos serán considerablemente más baratos que comprar un aparato completo. Sin embargo, hay otros factores a considerar.

Poco a poco los viejos modelos capitalistas se ven retados por modelos de negocios disruptivos “on demand” que no siempre buscan hacer dinero, aún cuando sea esa la meta a mediano o largo plazo. El tema de los smartphones modulares parece ir por esa vía.

Dentro de una sociedad que gradualmente adopta el concepto on demand y en base a ello ajusta su economía, dando incluso cabida al trueque, no es de extrañar que los smartphones modulares sean más la norma que la excepción dentro de un tiempo. Este cambio de paradigma resulta más evidente y hace mayor sentido cuando se ve en función de que esa disrupción tecnológica va acompañada de una presencia cada vez mayor de robots que automatizan trabajos y eliminan la necesidad de contratar personal humano.

Este asunto de la modularidad es solo cuestión tiempo. Ya se ha visto el concepto a nivel de PCs y similares y ahora hasta en protectores como este de OtterBox está presente, lo mismo que en relojes inteligentes como Blocks. Otro ejemplo a nivel de smartphones es Puzzlephone. El de Fairphone es lo más cercano al concepto de Phonebloks, pero por cuestiones inherentes a su concepto ético puede ser que le tome tiempo masificarse. Además, el precio influye.

ACTUALIZACION: Google anunció en septiembre 2016 la cancelación definitiva de Project Ara. Queda por ver qué ocurre con este proyecto.