Tras años de mareos, meneos y limbo, TikTok, o por lo menos sus operaciones en suelo estadounidense, son oficialmente gringas.
Recordemos que esta fue la condición que puso el gobierno de Estados Unidos desde el año 2020 para que esta plataforma siguiera operando en ese país, llegando en más de una ocasión a estar a punto de ser prohibida para siempre por no cumplir con esa exigencia. Todo este meneo empezó finalizando el primer mandato de Trump y fue plasmado en una orden ejecutiva del gobierno de Biden.
Todos sabíamos que TikTok no iba a ser prohibida en Estados Unidos, pero el show se mantuvo por mucho tiempo. Era la típica danza donde cada una de las partes busca imponerse hasta que una de ellas cede. La que cedió, obviamente, fue ByteDance, la compañía china a la cual pertenece TikTok y la cual estuvo por mucho tiempo renuente a complacer las exigencias de Washington.
Tal como se había exigido en nombre de la seguridad nacional de los Estados Unidos, las operaciones de TikTok fueron vendidas a un conglomerado mayormente estadounidense. ByteDance retiene el 19.9 por ciento de participación, mientras que el resto se reparte entre un grupo de inversionistas que incluye como socios administrativos a Oracle, MGX y Silver Lake.
El nuevo conglomerado se llama TikTok USDS Joint Venture, y su CEO es Adam Presser, quién era el jefe de operaciones en Estados Unidos. Una junta directiva de siete miembros, entre los que figura el CEO de Tiktok, Shou Chew, está a cargo de las operaciones. Todo esto por supuesto, fue aprobado por el presidente chino Xi Jinping.
Esta movida gringa significa que en algoritmo de TikTok reside en servidores de Oracle, donde, según las condiciones acordadas, se estará reentrenando, probado y actualizado sobre datos de usuarios estadounidenses.
Este detalle, crucial para la preservación de la seguridad nacional estadounidense, es lo que está causando estragos al nuevo conglomerado. Pon un tema de percepción, y por un supuesto fallo bastante inoportuno, se está dando la situación de que se está borrando la aplicación a un ritmo mucho más acelerado que el registrado tres meses atrás antes de esta movida. De hecho, en los días que han pasado desde el anuncio del nuevo conglomerado, la supresión de la aplicación ha aumentado en 150 por ciento.
¿Qué es lo que está sucediendo? Da la impresión de que hay censura en el nuevo TikTok estadounidense, con usuarios de todo calibre quejándose de que sus videos donde critican los operativos de ICE y la fuerte política migratoria que actualmente rige en Estados Unidos se quedan estancados en el proceso de revisión o, si llegan a publicarse, registran vistas muy bajas. La percepción de censura se refuerza con acciones como las de Meta, que está bloqueando contenidos que comparten listas de agentes de ICE a modo de protesta social por el terror que se está infundiendo en todo el país. Hay reportes de que esto se está haciendo a pedido de la administración Trump.
Hay quienes observan un paralelismo entre lo que sucedió con Twitter cuando Elon Musk tomó el mando y lo que aparenta estar sucediendo ahora en TikTok en su versión gringa. Esto ha llevado el público a tener cautela y a estar a la expectativa ante cambios contundentes que pudieran afectar la experiencia normal de uso de TikTok.






