Home Inteligencia artificial Ahora hasta en retos visuales nos superan los robots

Ahora hasta en retos visuales nos superan los robots

por Rocio Diaz
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Si alguna vez te pasaste horas buscando a un personaje X dentro de un escenario complicado, donde para colmo coexisten otros personajes similares diseñados precisamente con la finalidad de confundirte, entonces ya sabes lo difícil que puede llegar a ser un reto visual. 

Parte habitual de la sección de entretenimiento en la edición de fin de semana de muchos periódicos -dentro y fuera de, país- e igualmente disponibles en libros especializados en pasatiempos y juegos para estimular al cerebro, los retos visuales ponen a más de uno a pasar trabajo, siendo grande la alegría cuando finalmente damos con nuestro objetivo.



Buscar al personaje X es tan solo uno de muchos retos visuales, pues en la misma categoría caen las sopas de letras y las comparaciones de imágenes donde se nos reta identificar las 5 (o más, todo depende del grado de malicia del creador) diferencias, juegos donde efectivamente ponemos nuestro cerebro a trabajar y donde por un rato nos olvidamos de cualquier otra cosa.

Usualmente la gracia de estos retos visuales es resolverlos sin ayuda alguna, pero, por un asunto de que las cosas cambian y ya nada es como antes, pronto es posible que este entretenimiento caiga en manos de robots que son más veloces y hábiles que nosotros en estas tareas.

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Anímate, encuentra a Wally (o Waldo)

Empleando tecnología de inteligencia artificial de Google, específicamente un nuevo desarrollo llamado AutoML (machine learning) Vision, la agencia publicitaria Redpepper ha construido un brazo robótico que con una mano de aspecto humano señala con una precisión envidiable la ubicación de Waldo en los más variados y complicados escenarios.

Para quienes no lo conocen, Waldo -llamado también Wally– es un personaje caracterizado por lentes, gorrito y camiseta a rayas rojas y blancas que siempre se las ingenia para meterse en complicados escenarios: playas repletas de gente, el circo, o la gran ciudad. Su origen es británico, pero tiene presencia mundial, y es fácilmente reconocible por cualquier niño.

Si bien el robot de Redpepper no pasa de ser una demostración de las capacidades de la inteligencia artificial, no podemos perder de vista las implicaciones futuras de una tecnología que de momento lleva grandes avances y que en más de una ocasión ha demostrado su superioridad en lo que respecta a las capacidades humanas de estrategia, rapidez y precisión.

Es la inteligencia artificial la misma que en una ocasión enfureció a Garry Kasparov, uno de los más grandes ajedrecistas del mundo, y la que humilló al campeón mundial de Go no hace mucho. Es por igual la misma tecnología, pero en otra variante, la que hace posible que los asistentes digitales sean cada vez más fluidos.

En resumen, apenas estamos viendo el potencial de la inteligencia artificial, y todo parece indicar que lo que viene por ahí es grande, y con implicaciones profundas a más de un nivel.