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Comparación de cámaras: Canon 60D y Nikon D3000

por Rocio Diaz
PORTADA-Nikon-Canon

A la hora de tomar una buena fotografía, con rejuego en cuanto a iluminación, exposición y apertura focal, nada como una cámara DSLR que admita lentes intercambiables y el montaje de flash adicional si fuera necesario.

Una DSLR (Digital Single Lens Reflex) es, por definición, una cámara de formato pequeño (réflex de único objetivo hace referencia a que solo se enfoca en un punto para mayor fidelidad de la imagen) que sustituye la tradicional película de 35 milímetros por mecanismos digitales para fines de captura y procesamiento. Estas son más completas y complejas de usar que cualquier modelo point-and-shoot o de smartphone, aún cuando en ocasiones el resultado final pudiera ofrecer digna competencia.

Contrario a la creencia popular, no todas las DSLR son cámaras profesionales. Para este ejercicio estamos comparando fotografías de la Nikon D3000, una cámara para principiante de 10.2 megapíxeles que debutó en 2009 en sustitución de la D40, y de la Canon EOS 60D, una cámara semiprofesional de 18.1 megapíxeles anunciada en 2010.

Ambas cámaras ofrecen la posibilidad de ajustar apertura focal, ISO (sensibilidad del sensor de imagen), balance de blancos, medición del objetivo y modo de disparo, entre otras cosas. La Nikon D3000 es la última cámara DSLR de este fabricante en integrar sensor CCD (charge-coupled device), mientras que la Canon EOS 60D tiene un sensor CMOS (Complementary metal-oxide-semiconductor) para la captura digital de imágenes. La diferencia entre ambos sensores la pueden conocer en esta infografía de CEI-Europe.

La comparación

Estas fotografías fueron tomadas en ambiente de luz natural a las 6 de la tarde, cuando ya el sol había empezado a ocultarse. En ambos casos la toma fue manual, con apertura focal de 4, longitud focal de 18 milímetros, velocidad de obturador de 1/4 segundos, ISO de 100 y balance automático de blancos para asegurar la mayor uniformidad posible.

Una velocidad de obturador de 1/4 segundos es ideal para tomar fotografías en ambientes de luz natural tenue sin tener que recurrir al flash, un recurso que no siempre es bien manejado y que usualmente intensifica los blancos para un efecto poco natural. A esta velocidad el paso de la luz es mayor, pero en esa misma medida es más lento en la captura, por lo que se requiere de cierta estabilidad para evitar el efecto de foto movida (a velocidades más bajas, ya se requiere un trípode o apoyar el equipo en cualquier superficie fija).

En este caso, la foto de la Nikon D3000 ofrece una mejor visual a nivel de colores, que son más vivos y cálidos que en la foto de la Canon 60D, que quedó algo oscura. De cualquier modo, ambas fotos permiten discernir los elementos y carecen de ruido de color.

Es común escuchar a la gente decir que las cámaras Canon ofrecen colores más vivos y cercanos a la realidad. En estas fotografías, tomadas bajo las mismas circunstancias y en las mismas condiciones que las anteriores, parece darse este caso. Si bien la imagen de la Nikon quedó más clara, el resultado el menos natural que el de la otra cámara porque parece tener un ligero tinte azul. Este tipo de situaciones se puede corregir fácilmente con ajustes que trae la cámara para coloración más vivaz, así como un simple ajuste en Photoshop, si fuera necesario.

Para finalizar, ¿cómo manejan el flash ambos equipos? El ángulo de enfoque es importante en esta cuestión, aparte de que se tiene la opción de ajustar manualmente compensación del flash y de exposición. Para fines de este ejercicio las fotos fueron tomadas a las 7 de la noche, cuando ya no había suficiente luz natural, y ambas cámaras fueron puestas en modo automático para no interferir con los elementos mencionados más arriba.

La configuración automática de la Canon EOS 60D para esta foto fue apertura focal de 3.5, velocidad de obturador de 1/60 segundos, longitud focal de 18 milímetros e ISO de 400. Por su parte, la configuración automática de la Nikon fue la misma, variando únicamente el ISO, que fue de 200.

Al igual que en las ocasiones anteriores, la foto de la Nikon quedó ligeramete más clara. En ambos casos no hay efecto “quemado” y los blancos no resaltan más de la cuenta. Tampoco hay ruido de color, con un resultado bastante natural y armonioso en cada una de las imágenes. La foto de la Canon quedó un tanto más nítida que la Nikon, posiblemente porque el procesamiento de la primera es más rápido.

Ustedes, ¿qué experiencia han tenido con sus DSLR? Opinen y aporten en la sección de comentarios.