Home Curiosidades Deja una estela de aroma a flores con este “suplemento”

Deja una estela de aroma a flores con este “suplemento”

por Rocio Diaz
Spring Flowers

Una triste realidad del ser humano, al igual que cualquier otro animal, es su increíble capacidad de excretar olores no del todo agradables, notables sobre todo al usar las facilidades sanitarias. 



Un accidente lo puede tener cualquiera en público, y aun cuando sea en privado, no es agradable abrir la puerta del baño y que ciertos olores nos den un puñetazo justo en la nariz, siendo esta la justificación de toda una industria que por vía de ambientadores, velas aromáticas, popurrí y otras propuestas promete neutralizar o al menos enmascarar esos olores tan delatores. 

Si no hay spray ambiental lo suficientemente potente para esas situaciones, Lysol que resuelva la cuestión de desinfección y neutralización o suficiente brisa que se lleve el olor rápido, hay un don francés que promete una solución mucho más efectiva al trabajar la misma directamente sobre la fuente de donde salen los olores: unas cápsulas llamadas “Pilule Pet”, donde el vocablo “pet” es de especial importancia (y no, no se refiere a “pet” en el término de mascota en inglés, sino a una ocurrencia cotidiana que pocos quisieran admitir).

Bien, ¿qué sucede si consumimos la “Pilule Pet”? Según su inventor, un señor de aspecto peculiar llamado Christian Poincheval, dejaremos el baño y cualquier lugar con un agradable olor a flores o chocolate, con matices que incluyen jengibre y otras especias aromáticas. Lo mejor, según su creador, es que más que pastillas son un suplemento natural, libre de químicos o medicina, por tanto -en teoría, al menos- no mataría probarlas. Su ingrediente principal es carbón activado. 

Parece un personaje, pero así de peculiar son Poincheval, su producto y su compañía: Malin Lutin, que traduce a “diablillo ingenioso”

Quizás lo más curioso de todo esto sea el hecho de que “Pilule Pet” es el resultado de años de investigación, siendo su invento propiciado por una ocasión gastronómica que en términos de olores posteriores no terminó muy bien que digamos. En pocas palabras, según Poincheval, hay ciencia involucrada aquí, y el hecho de que se vienen vendiendo desde 2007 dan una idea de que a alguien deben funcionarles. 

¿Te animas a probar? Un frasco de 60 pastillas vale alrededor de 20 libras esterlinas (alrededor de 25 dólares). Si estás dudoso y deseas leer alguna experiencia de uso, lee este testimonio de Christina Lan para Buzzfeed y si no te convence del todo, hay alternativas como los calzoncillos diseñados para tragarse los olores que podrían ser menos invasivas. Buena suerte.