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El carro autónomo de Google, probado por un ciego

por Rocio Diaz

El video que encabeza esta entrada tiene un elemento que vale la pena destacar: Steve Mahan, el señor que ocupa el asiento de conductor en este vehículo, ha perdido el 95 por ciento de su vista, por tanto es legalmente ciego y no está apto para conducir. ¿Qué hace Steve Mahan al volante entonces? Nada. Simplemente está demostrando lo cómodo y factible que le resulta hacer sus diligencias a bordo de uno de los carros autónomos de Google.

Los carros autónomos de Google, si bien no han materializado del todo por asuntos legales y otras cuestiones, conforman un proyecto bastante avanzado y que ha completado ya unas 200 mil millas a modo de prueba en territorio estadounidense, específicamente en California. La idea es sencilla: dejar que el carro lo haga todo por su cuenta, de tal manera que el usuario tan solo tenga que montarse y disfrutar el recorrido, con comodidad, seguridad y la certeza de que llegará sano y salvo a su destino.

¿Qué tan factible es esta idea? Por un lado, las máquinas tienden a ser muy precisas y uno de los objetivos es reducir la ocurrencia de accidentes causados por error humano. Por otro lado, con tantos componentes interconectados y que dependen de conexiones remotas y partes eléctricas, cabe preguntarse qué ocurriría si una de las partes o las conexiones fallan, aparte del potencial de hackeo y sabotaje que existe por esa vía. Además, en caso de un accidente provocado por uno de estos vehículos, ¿quién carga con la culpa?

En lo que se responden estas preguntas, no cabe duda que se trata de un proyecto llamativo, tanto que ya los estados de Nevada y California han introducido legislación al respecto. Aunque revelado de manera oficial por Google en 2010, la compañía lleva varios años trabajando en el proyecto, y un dato interesante es que estos vehículos autónomos están basados en la misma tecnología empleada por la Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa de Estados Unidos (DARPA) en un proyecto similar en el año 2005, con la diferencia de que ha sido modificada para ser usada de manera factible en áreas urbanas.

Aunque la idea pudiera parecer novedosa y hasta futurista, cabe destacar que este asunto de los carros autónomos ni es nuevo ni es exclusivo de DARPA o Google. Uno de los primeros registros de carros autónomos data de 1939, cuando la General Motors presentó un prototipo en el módulo Futurama de la Feria Mundial de Nueva York. El vehículo en cuestión se guiaba por franjas magnéticas, un mecanismo que en la década de 1950 fue implementado en otros prototipos.

futurama

Exhibición de General Motors en Futurama (1939)

Para 1997 la idea persistía e incluso hubo entrega de fondos por parte del gobierno de Estados Unidos a un consorcio de universidades, agencias gubernamentales y empresas privadas para que estas desarrollasen un sistema de carreteras automatizadas capaces de interactuar con vehículos equipados para hacer la travesía por su cuenta. Siguiendo por esta misma línea, en el año 2003 la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos otorgó el espectro de 5.9 GHz a un sistema de comunicaciones de corto alcance para carros basado en el estándar inalámbrico 802.11a. Tal parece que ahora con el empuje de Google los carros autónomos están cerca de convertirse en una realidad.