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El engaño de la monetización online

por Rocio Diaz
dinero

Durante años se ha vendido la idea de que la Internet, ya sea por vía de blogs, plataformas sociales o publicaciones digitales, ofrece la oportunidad de ganar dinero fácil a través de la generación de contenidos, resultando en lo que hoy pudiera describirse como un incesante bombardeo de propuestas que van de lo bueno a lo malo.

¿Es tan fácil realmente ganarse la vida por este medio? Aquellos que tuvieron la oportunidad de aprovechar las facilidades de Internet en sus inicios pueden dar testimonio de un éxito que al día de hoy se hace muy difícil replicar. Las razones son variadas y van desde un inevitable aumento de la competencia hasta trabas cada vez mayores de parte de plataformas que en su momento se vendieron como un paraíso para los creadores.



Desde un punto de vista puramente monetario bien podría decirse que, al día de hoy, la relación plataforma-creadores es una muy injusta. Grandes empresas como Google y Facebook, por vía de servicios como YouTube e Instagram, se hacen de una millonada a costa de la información y contenidos que proveen sus usuarios, pero a cambio estos reciben prácticamente nada.

La principal vía de monetización online son los anuncios, y esto en sí supone un dilema a varios niveles. Para empezar, los usuarios de contenidos hace años declararon la guerra a los anuncios, una paradoja considerando que estos son los que hacen posible un acceso gratuito a infinidad de contenidos. Luego está el hecho de que conseguir una audiencia en un espacio tan saturado como lo es la Internet se hace cada vez más difícil, y eso incide directamente en la posibilidad de conseguir anuncios.

Esquemas como Adsense, que en sus inicios probó ser una forma atractiva de monetización, generan cada vez menos ingresos a clientes particulares. Por su parte, plataformas como YouTube cada vez la ponen más difícil a canales para poder mostrar anuncios y sacar algún provecho: actualmente el requisito es tener un histórico de al menos 10 mil vistas. En un entorno saturado, ¿qué tan factible o realista es esto?

Sin el input de millones de usuarios ninguna de estas plataformas tuviera razón de ser o de sostenerse a través del tiempo. ¿Por qué entonces tantas trabas? Los obstáculos no van solo por la vía de anuncios, sino que incluyen también prácticas como “shadowban” en Instagram, una forma de bloqueo leve donde algunas publicaciones solo resultan visibles a seguidores ya existentes de la cuenta, afectándose el potencial de alcance.

El disgusto de creadores no se limita a páginas digitales, videos en YouTube y contenidos en Instagram: quienes hacen música y publican libros en sitios como Amazon se quejan de que las ganancias generadas por esta vía son mínimas comparado a lo que se embolsillan las grandes empresas.

¿Blockchain al rescate?

Ante este panorama han surgido algunas propuestas que se basan en blockchain, uno de los pilares de monedas virtuales como Bitcoin, por el hecho de que bajo este esquema se elimina intermediarios de manera tal que creadores de contenidos y usuarios pueden entrar en contacto directo para fines de patrocinio, compra, interacción y apoyo. El resultado sería una relación más íntima y satisfactoria tanto a nivel de difusión como monetario.

Es importante entender que blockchain tiene una utilidad que va mucho más allá de monedas virtuales, aún si se ha conocido por esta vía. Instituciones financieras, hospitales y otros sectores que tradicionalmente no se asociarían a la práctica están haciendo grandes inversiones aquí. De hecho, un reporte del Foro Económico Mundial estima la inversión en esta tecnología en 1.4 mil millones de dólares en los últimos tres años.

En el ámbito de creación de contenidos existen varias propuestas que tienen el objetivo de ofrecer plataformas descentralizadas, lejos de los esquemas de las grandes corporaciones. Una de ellas es SingularDTV, que abarcará manejo de derechos, distribución directa (peer to peer) y financiamiento una vez entre en operación. 21Million Project lleva un enfoque similar a los lados de Hollywood. DECENT, con sede en Suiza, es otra propuesta a considerar.

¿Dominará blockchain el mundo del entretenimiento y creación de contenidos, o persistirán las grandes empresas en el largo plazo? Comparte tu opinión, así como tu experiencia en este ámbito en la sección de comentarios.