Home Wearables La silla sin silla: parece un chiste, pero se trata de una propuesta seria

La silla sin silla: parece un chiste, pero se trata de una propuesta seria

por Rocio Diaz
Noonee

Estar de pie durante horas, lo mismo que estar sentado, poco a poco va causando problemas de salud, aparte de provocar una fatiga que  con el paso de las horas se va acentuando hasta que se convierte en algo insoportable. 



Hay muchas situaciones en las que podemos pasar horas de pies, sin mucho descanso: mientras hacemos fila en una estafeta de servicios, al trabajar en almacenes y al atender exhibiciones o eventos donde las sillas y los espacios para sentarse son nulos. 

En algunos casos la gente resuelve sentándose en el piso o en la grama -sin importar lo que digan los demás, pues la comodidad es más importante- o bien afincando un pie en la pared más cercana para aliviar el cansancio, pero hay circustancias en la que esto no puede hacerse, y una de ella es en trabajos de almacén que demandan siempre estar de pie. 

En un ambiente de trabajo como este, sentarse en el piso puede ser visto como flojera u holgazanería, y ya sabemos lo que puede venir después. Es para este tipo de gente que la silla sin silla de Noonee está pensada, tomando en cuenta una realidad laboral que se está dando en su país de origen -Alemania- y en otras partes de Europa y del mundo: una fuerza trabajadora progresivamente envejeciente que enfrenta achaques y otros retos que merman su productividad. 

La fatiga, los dolores de espalda y otras manifestaciones musculares son comunes entre trabajadores de almacén y similares. Muchas veces basta con sentarse unos minutos para experimentar algún alivio y así continuar la marcha. De esta premisa parte la propuesta de Noonee, que, como bien indica el concepto, no es una silla, sino un exoesqueleto que se usa encima de la ropa y que provee el soporte y estructura necesarios para adoptar una posición sentada aun en cualquier lugar.

La silla sin silla de Noonee podría describirse igualmente como una silla que se puede vestir, es decir, un wearable muy peculiar con una función muy específica. Ajustes para la cintura, los tobillos y la espada, así como un pequeño asiento integrado, aseguran que el usuario pueda sentarse en el aire, manteniendo una postura adecuada y sin riesgo de colapsar. 

Algo a tomar en cuenta es que el exoesqueleto, aunque flexible, añade 7.5 libras de peso al usuario. Quieres decir entonces que no es una silla para salir a caminar por ahí y luego sentarse a descansar por ahí, sino que está efectivamente pensada para trabajos de almacén, factoría y afines. La propuesta de Noonee es completamente mecánica, por tanto no hay baterías ni cables ni necesidad de recarga. 

Al tratarse de un producto altamente especializado y orientado a un público específico, Noonee vende estas sillas sin silla directamente a negocios y corporaciones, y como parte del servicio incluye un entrenamiento para sus usuarios. La idea no es nueva, viéndose el primer prototipo en 2014, pero no fue hasta 2017 que arrancó la producción.