Home Opinión La tecnología no siempre es beneficiosa

La tecnología no siempre es beneficiosa

por Rocio Diaz

Vivimos en una época en donde prácticamente cualquier cosa puede resolverse online, ya sea con una aplicación o entrando a un website.

No puede negarse que la tecnología, sobre todo la relacionada con automatización de procesos, tiene grandes ventajas a nivel de costo y rapidez. Lo que antes tomaba horas ahora puede hacerse en cuestión de minutos.

Asimismo, con los avances online, hay la conveniencia de resolver cuestiones a cualquier hora, mucho más allá del tradicional horario laboral, con la ventaja de que no hay que coger tapones.

Aun cuando la tecnología sirve para todo, incluso para socializar, esta no siempre es beneficiosa. De entrada hay que decir que la sucesiva automatización de procesos ha dejado a mucha gente sin empleo, y esto es algo que se prevé continuará e incluso empeorará con los años, motivo por el cual se habla de la necesidad de especializarse ahora para que los robots no terminen desplazándonos del todo.

Máquina o quiosco de servicio de American Airlines

Máquina o quiosco de servicio de American Airlines

Fuera de este tétrico panorama, hay algunas instancias más cotidianas en donde queda claro que no podemos depender 100% de la tecnología: si en medio de un huracán se va la luz y toda tu casa se controla mediante aplicaciones y sensores, ¿como te las arreglas? Para toda solución digital debe haber una contraparte análoga, pues estos sistemas son propensos a fallos.

Si crees ciegamente en la tecnología y no estás del todo convencido de que en ocasiones puede ser más una enemiga que una aliada, dos ejemplos que demostrarán el punto, ambos vividos durante un reciente viaje a Estados Unidos:

  1. Máquinas brutas en aeropuertos. A la hora de viajar se recomienda hacer pre-chequeo del vuelo 24 horas antes con la idea de agilizar el proceso y evitar perder tiempo en filas. Se hizo esto online, pero al llegar al aeropuerto de Miami para regresar al país nos topamos con un personal de American Airlines bastante molesto y unas máquinas a las que no les importa que se haya hecho el famoso pre-chequeo: hay que escanear cada pasaporte, introducir datos y hacer el mismo proceso que se había hecho 24 horas antes, cuando no había prisa ni presión de otros pasajeros. La máquina no siempre reconoce la información suministrada, indicando que se requiere asistencia de un agente (o sea, un humano, que en este caso no está muy gustoso) y suele atascarse al imprimir pasajes y etiquetas de equipaje. Se pierde menos tiempo de la manera vieja, pero estas compañías no quieren pagar a un personal para hacer estos trabajos.
  2. Peajes automatizados. Hay una tendencia hacia peajes que solo permiten el paso al presentar un pase electrónico (E-ZPass o su versión dominicana, PasoRápido) en el entendido de que se agiliza el tránsito. Magnífica idea, pero tiene un problema: no todo el mundo usa estas cosas, sobre todo si se es visitante. Este inconveniente lo resuelven las compañías de alquiler de vehículos vendiendo un pase electrónico pre-pago cuyo precio varía según cada cual. En el caso de Dollar, el precio fueron 35 dólares por 4 días. La idea es evitar inconvenientes en peajes que no aceptan efectivo o tarjeta al carecer de personal humano. Bien. El único problema fue que NUNCA SE USÓ. 35 dólares botados por culpa de la tecnología.
Estaciones de peaje como este, que solo acepta E-ZPass, se están conviertiendo en la norma en Estados Unidos (Bloomberg)

Estaciones de peaje como esta, que solo acepta E-ZPass, se están conviertiendo en la norma en Estados Unidos (Bloomberg)