Home Ciencia Organos en chips, una nueva forma de investigación médica

Organos en chips, una nueva forma de investigación médica

por Rocio Diaz

¿Alguna vez te has preguntado cómo funciona tu cuerpo? ¿Cómo interactúan tus órganos? ¿Cómo te afectan tu alimentación y el uso de fármacos y drogas? Si bien muchas de estas cosas las vemos en el día a día, para fines de investigación estas preguntas cobran especial importancia. Una nueva modalidad, órganos en chips, ayuda a ofrecer un panorama más claro. 

Tal como indica el nombre, órganos en chips son literalmente órganos humanos representados en pequeñas estructuras de plástico, similares en tamaño a los sticks de memorias, que contienen células y tejidos reales que se mantienen vivos gracias a sintéticos sistemas circulatorios que imitan su contraparte humana. ¿El objetivo? acelerar y abaratar las investigaciones médicas, que usualmente involucran pruebas en animales para obtener resultados aproximados con cierto margen de error que ocasiones puede ser considerable.

Como muchos otros avances tecnológicos, siendo la web uno de los más notables, el concepto de órganos en chips es uno que tiene origen militar. En efecto, tal como reporta Discover Magazine, fue el Departamento de Defensa de los Estados Unidos el propulsor de la idea. ¿La razón? En la lucha contra armas bioquímicas se hace necesario contar con los mecanismos para responder rápidamente, lo que implica poder crear y probar vacunas y otros fármacos de manera oportuna.

El desarrollo de la nanotecnología, así como avances en técnicas de miniaturización y de impresión tridimensional, ha permitido que sitios como el Instituto Wyss de Harvard desarrollen varios órganos en chips, incluyendo pulmones, intestinos y piel, los cuales pueden combinarse para conocer más de cómo interactúan entre sí y como reaccionan a la aplicación de toxinas, fármacos y demás. Para los fines, el Instituto cuenta con una máquina denominada “El Interrogador”.

Lung-on-a-Chip — Wyss Institute from Wyss Institute on Vimeo.

Instituto Wyss, cuyo pulmón en un chip fue declarado mejor diseño del año por el Museo del Diseño de Londres, no es el único que trabaja el concepto de órganos en chips: investigadores de las universidades Johns Hopkins, Washington y Pittsburgh también realizan las más variadas investigaciones por esta vía, con muestras de hígado, cerebro, riñones y médula ósea.

Las pruebas en animales, además de costosas, son poco éticas, y las pruebas en personas son aún más controversiales. El enfoque de órganos en chips permite experimentar y manipular con más facilidad las interacciones y reacciones entre tejidos, proveyendo resultados que son son potencialmente más precisos que cualquier prueba en animales, que usualmente implica ratas o cerdos por ser los más parecidos estructuralmente a los humanos.