80s Trend

Tu versión de los 80 puede costarte más que un selfie

¿Adoras la idea de visualizarte en los 80 gracias a la IA? Es bueno que sepas que no todo es tan inocente como luce. Para conseguir esos retratos con peinados voluminosos, ropa de época y estética analógica hay que entregar a una herramienta de inteligencia artificial una fotografía actual, generalmente clara y de buena calidad. El resultado puede ser divertido, pero la imagen proporcionada contiene información que va mucho más allá de cómo luces.

Kaspersky advierte que una fotografía de alta calidad del rostro puede contener información suficiente para extraer o procesar características biométricas. Aquí está uno de los principales riesgos: una contraseña comprometida puede cambiarse, pero el rostro no. Mediante tecnologías de reconocimiento facial es posible analizar características particulares y generar patrones que permitan identificar o diferenciar a una persona.

Esto no significa que subir una selfie a una aplicación automáticamente provoque el robo de identidad. El punto está en saber qué plataforma recibe la fotografía, cómo la procesa, durante cuánto tiempo la conserva y qué usos adicionales contemplan sus condiciones. Dependiendo del servicio, una imagen cargada inicialmente para generar un retrato podría permanecer almacenada o utilizarse posteriormente para otros fines, incluido el desarrollo o entrenamiento de sistemas de inteligencia artificial.

El riesgo aumenta cuando esa fotografía puede combinarse con información disponible en Internet. Nombres, perfiles de redes sociales, números telefónicos y otros datos permiten construir una representación más completa de una persona, que eventualmente podría aprovecharse para crear perfiles falsos, contenidos manipulados con IA o intentos de suplantación, fraude e ingeniería social más personalizados.

También importa lo que aparece alrededor del rostro. Una selfie puede mostrar inadvertidamente documentos, credenciales, uniformes, menores de edad, direcciones, placas o lugares reconocibles. Es decir, al entregar una fotografía para participar en una tendencia aparentemente inofensiva, el usuario podría estar proporcionando más información de la que pretendía.

La rapidez con que estas tendencias se viralizan complica el panorama. Según un estudio citado por Kaspersky, 27 por ciento de los usuarios en América Latina admite que no revisa los permisos solicitados por una aplicación antes de instalarla, sea porque la información resulta demasiado extensa o porque simplemente no le presta atención.

Antes de subir una fotografía conviene comprobar quién está detrás de la herramienta, qué hará con la imagen, cuánto tiempo piensa conservarla y si contempla otros usos. Tampoco tiene sentido conceder acceso a contactos, ubicación, mensajes u otros datos que no son necesarios para generar una imagen. Kaspersky recomienda además evitar servicios desconocidos que aparecen únicamente al calor de una tendencia viral.

Visualizarte en los 80 puede ser divertido. La precaución está en no entregar una fotografía de tu rostro a cualquier plataforma solo por obtener una imagen curiosa para compartir en redes sociales.

Deja una respuesta

AUTORA

ROCIO DIAZ

ARTICULOS RECIENTES

Categorías

instagram