Home Genoma Digital Y tú, ¿sabes cuánta información tiene Google registrada sobre ti?

Y tú, ¿sabes cuánta información tiene Google registrada sobre ti?

por Rocio Diaz
Surfing

La Internet, y más ahora que estamos en una crisis mundial sin precedentes por la pandemia del coronavirus, es una herramienta indispensable de la sociedad moderna. 



Este recurso no solo nos permite conectarnos a las redes sociales para chismear, divertirnos o pasar el rato, sino que brinda información valiosa y oportuna -si se sabe buscar- y provee nuevas maneras de hacer negocios, llevar a cabo trabajos y mantener enlaces corporativos o de amistad sin tener que salir de casa ni mucho menos coger un avión.

La Internet está para todo: para buscar direcciones, para bajar aplicaciones que nos facilitan la vida, para agilizar diligencias, para ahorrarnos un tapón, para comprar lo que sea con una variedad ilimitada a nuestro alcance y hasta para consultas médicas, aun cuando esto no se recomienda del todo. 

En la medida en que la gente aprovecha todos estos recursos digitales, compañías como Google, que lleva 22 años dominando en búsquedas online, han divisado la manera de desarrollar sistemas donde todo converge de manera intuitiva y fluida para mayor comodidad del usuario. 

Es así como Google no solo ofrece su plataforma para búsquedas, sino que ofrece una serie de aplicaciones y servicios que incluyen correo electrónico, mapas, streetview, calendario de eventos, música y un largo etcétera. Cualquiera que use estos recursos a menudo habrá notado que su calendario sincroniza con los contactos y el Gmail para poblarse por su cuenta. También habrá notado que al abrir el mapa aparecen resaltados algunos lugares que serían los habituales o que se enmarcan dentro de sus gustos, preferencias o necesidades del momento.

¿Cómo es que cada servicio y aplicación de Google ofrecen una experiencia tan útil y fluida? Es casi como si nos conocieran, y la realidad, por si no han caído en cuenta, es que esto es lo que viene pasando desde hace mucho tiempo. La clave de Google y cualquier otra compañía que ofrezca una experiencia similar es la data que nosotros mismos brindamos cada vez que hacemos una búsqueda, que actualizamos el perfil, que navegamos por el mapa o que hacemos alguna compra o usamos alguna red social. 

Todo lo que hacemos online, en nuestro teléfono, en el buscador de Google o en cualquier recurso digital deja un rastro. Ese rastro poco a poco va generando un perfil del usuario que con el tiempo tan solo crece para ofrecer una panorámica muy precisa de los gustos, necesidades y preferencias de la persona, tomando en cuenta hábitos puntuales que gracias a la implementación de inteligencia artificial van creando un patrón confiable. 

La mayoría de la gente coincidirá en que estos servicios y la manera en que funcionan resultan útiles, llegando en ocasiones a sacar de algún apuro. El problema viene cuando nos enteramos de que Google ey el resto toman esa información y la venden a terceros para hacerse de dinero a través de publicidad dirigida y personalizada. Peor aún, usan esta información para manipular algoritmos que a su vez manipulan los contenidos a los que nos vemos expuestos. 

Como si no fuera suficiente este asalto cuasi voluntario a nuestra privacidad e intimidad, Google y muchas otras compañías adolecen de una seguridad lo suficientemente robusta como para evitar hackeos y filtraciones de datos que son sensibles y hasta sagrados.

En vista de los numerosos escándalos en que Google, Facebook y demás se han visto envueltos, el movimiento que exige trasparencia y control de la información a la que estas compañías tienen acceso -y el posible uso que le puedan dar- tan solo va en aumento. Fruto de esto hay secciones dedicadas a ofrecer herramientas a los usuarios para conocer en detalle los puntos mencionados acá. En el caso de Google, basta con ir a la cuenta para explorar y hacer los ajustes de lugar. 

¿Sabías que Google Maps registra los lugares a donde vas, la ruta tomada y la duración de la estadía aún sin abrir la aplicación? Esta acción, que ocurre independientemente de que se use un equipo Android o Apple, puede regularse en la página de cuenta de Google. 

Hay numerosos videos en YouTube que documentan hasta qué punto estos servicios nos llevan el rastro y cómo manejar esa información. No está de más darse una vuelta y aprender, siempre tomando en cuenta que cada caso es único y la combinación de elementos que satisface al usuario A no necesariamente satisface al usuario B. Buena suerte.