Home Genoma Digital 5G promete muchos beneficios, pero al mismo tiempo trae retos

5G promete muchos beneficios, pero al mismo tiempo trae retos

por Rocio Diaz
5G

Con su promesa de conexiones estables, de baja latencia y hasta 100 veces más rápidas que las actuales, el estándar 5G tiene a muchos emocionados y apostando a un futuro grandioso, pero no todos están convencidos.



Para ofrecer lo que promete, 5G estará aprovechando ondas de frecuencias en el rango 24-86 GHz. A partir de 30 GHz estas son conocidas como ondas milimétricas o de altísima frecuencia, según definición de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

Las ondas de altísima frecuencia tienen la desventaja de que viajan distancias muy cortas y son susceptibles a edificios y elementos como plantas y lluvia, lo que significa que se pierden, bloquean o absorben fácilmente.

Esta debilidad inherente de las ondas de altísima frecuencia se compensa de una manera muy simple: reforzando la estructura existente de antenas. En ese sentido, los planes para 5G contemplan el uso de antenas “MIMO masiva“, ligeramente más pequeñas que las actuales, pero con una mayor frecuencia por área.

De lo anterior se deriva que 5G traerá consigo una concentración mayor de antenas, y eso preocupa a científicos por el lado de la salud y el medioambiente, extensivo a otras áreas como meteorología y defensa. Se advierte que a mayor cantidad de antenas, mayor la radiación, pero hay además el potencial de una mayor interferencia que podría degradar la precisión de modelos meteorológicos que permiten oportunamente advertir la formación de huracanes y otros fenómenos.

De manera concreta la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA) advierte que la implementación de 5G podría revertir la precisión meteorológica a niveles de hace 40 años, un escenario donde habría sido imposible predecir que el huracán Sandy -usualmente referido como una “supertormenta”- afectaría a Nueva York como lo hizo en 2012.  La clave de la advertencia del organismo está en los sensores de microondas que se emplean para recolectar data de vapor de agua,  un elemento esencial en esas labores.

La Asociación Industrial de Telecomunicaciones Celulares (CTIA), entidad representante de la industria de la comunicación inalámbrica en Estados Unidos, refuta la advertencia de NOAA, pero entonces tanto la NASA como la Marina ofrecen su apoyo a esta última.

Los sensores de microondas transmiten data de vapor de agua en la frecuencia 23.5 GHz. En el espectro adyacente, 24 GHz, habrá recursos 5G en funcionamiento, habiendo la Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos (FCC) subastado algunos de por sí para esta finalidad. Esta proximidad sería la fuente de las interferencias que advierte NOAA y que la CTIA refuta al indicar que la conclusión de la primera se basa en un sensor que no está en uso.

En defensa de su postura, la CTIA ha declarado públicamente que los actuales sensores en uso son mucho menos susceptibles a las interferencias, pero NOAA, NASA, la Marina (por el lado de la defensa y la mayor vulnerabilidad que implicaría el uso de modelos climáticos imprecisos) y expertos en la materia advierten que el peligro es real y que debe evaluarse concretamente antes de desplegar 5G de manera formal. El tema ha sido llevado al Congreso estadounidense, donde tanto republicanos como demócratas expresaron su preocupación al respecto. 

5G es ahora mismo la “niña linda” en cuestiones de telecomunicaciones, con demostraciones y despliegues preliminares llevándose a cabo en diferentes partes del mundo, complementadas estas a su vez con entuasiastas reportes de personas que han podido ver 5G en acción a través de smartphones habilitados para esta tecnología. La gran pregunta que surge de cara a las preocupaciones externadas es: ¿podría desplegarse 5G de una manera que sea segura para la salud y el medioambiente y que no interfiera además con otros sistemas? Para otoño hay pautada una reunión en la que participarán reguladores de espectro de todo el mundo