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Las presiones de la pandemia sobre Internet

por Rocio Diaz
Telework

Vamos para 8 meses de confinamiento por el tema de la pandemia que no acaba, y, en vista de que los casos han empezado a recrudecerse en Europa y Estados Unidos, podemos decir que esto va para largo. 



A lo largo de estos 8 meses, la Internet se ha convertido en nuestro aliado inseparable, útil para trabajar, estudiar y divertirnos. 

¿Alguna vez te has puesto a pensar en tu consumo casero de internet? Previo a la pandemia, poca gente tenía la necesidad de pensar en eso o en controlarlo, pues lo cierto es que pasábamos la mayor parte del tiempo en la oficina o en sitios dotados de una conexión wifi. Ahora las cosas han cambiado, y varios escenarios se han desarrollado. 

Por un lado, varios usuarios se han visto en la necesidad de ampliar sus planes porque la capacidad inicialmente contratada no da abasto para las demandas de trabajo, estudios y demás. Este escenario implica mayores costos que muchas veces son absorbidos por el propio cliente, aún cuando ese cambio fue motivado, quizás, por asuntos laborales. 

Otro escenario tiene que ver con una conectividad que se halla cada vez más presionada y que está llevando a algunos proveedores de servicio a establecer límites de data que implican un sobrecargo cuando son sobrepasados. 

En Estados Unidos se han reportado casos de esta índole, dándose lugar a un debate de cuán necesario o beneficioso es este curso de acción. 

En los primeros meses de la pandemia, por un tema de ajustes a la situación y necesidades derivadas del momento, los proveedores momentáneamente eliminaron esos límites. En estos meses, por una combinación de trabajo y estudio que presionan a la Internet, se han vuelto a instaurar. El sobrecargo puede llegar a ser alto: 50 dólares, según un usuario de Comcast. 

Milagrosamente, la Internet no ha colapsado a pesar de la pandemia, aunque si ha estado en algunas ocasiones al borde de su capacidad, siendo esta la razón por la que meses atrás plataformas como Netflix y YouTube limitaron la calidad del streaming. 

Si meses atrás no se usaban los límites de data, ¿qué ha cambiado? Proveedores de estos servicios han señalado en más de una ocasión que este funcionamiento ha requerido de vigilancia y mantenimiento constante, y eso cuesta. El aplicar límites ayudaría a generar más ingresos que podría sostener la estructura de gastos derivada de esta realidad.