La transformación digital del comercio ha ampliado las oportunidades de negocio, pero también la superficie de ataque para los ciberdelincuentes. Un informe de Kaspersky revela que los incidentes de seguridad y las filtraciones de datos en el sector retail se han duplicado en los últimos tres años, afectando no solo la información de clientes, sino también pagos, cadenas de suministro y la continuidad de las operaciones.
El estudio señala que el valor de los datos que manejan los comercios convierte al sector en un objetivo permanente para amenazas como ransomware, Business Email Compromise, fraude por reembolsos y web-skimming. A esto se suma el uso creciente de inteligencia artificial para crear campañas de ingeniería social más convincentes, incluyendo deepfakes y clonación de voz dirigidos a empleados.
Otro punto crítico es la infraestructura que sostiene las operaciones comerciales. Los sistemas de punto de venta, las plataformas de comercio electrónico y los proveedores tecnológicos forman parte de una cadena donde una sola vulnerabilidad puede afectar inventarios, pagos y disponibilidad de productos. Según el informe, el 30 por ciento de los ataques dirigidos al retail involucran a terceros o socios comerciales, un riesgo que muchas organizaciones aún subestiman.
Más allá de incorporar nuevas herramientas de seguridad, el informe plantea que la resiliencia debe construirse desde la estrategia del negocio. Proteger los datos, fortalecer los accesos, capacitar a los colaboradores y evaluar continuamente a proveedores son medidas que hoy resultan tan importantes como cualquier inversión tecnológica. En un sector donde cada minuto de inactividad representa pérdidas económicas y deterioro de la confianza del consumidor, la ciberseguridad deja de ser un asunto exclusivo del departamento de TI para convertirse en un componente esencial de la operación.






