Home Vehículos eléctricos Según Musk, la promesa de un carro eléctrico más asequible es factible

Según Musk, la promesa de un carro eléctrico más asequible es factible

por Rocio Diaz
Tesla S

Desde hace unos años, por un tema de sostenibilidad y preservación medioambiental, la tendencia en vehículos es hacia lo eléctrico, con cada vez más fabricantes tradicionales sumándose a la iniciativa de Tesla en ese sentido. 



La movida hacia vehículos eléctricos es de carácter mundial, y si bien China, Europa y Estados Unidos lideran en cuestiones de adopción e incentivos, el resto de las regiones no se queda atrás. En República Dominicana, por ejemplo, hay una creciente presencia de estos vehículos, y muestra de ello es que la cantidad de estaciones de carga de la red EVerGo va en constante aumento, siendo la más reciente instalación la de la bomba Texaco en Villas Bávaro. 

Para este momento, la mayoría de nosotros conoce los beneficios de hacer el cambio de un vehículo de gasolina a uno eléctrico: cero emisiones, cero dependencia de combustibles fósiles y un nivel de ruido muy mínimo. Estos beneficios, a su vez, tienen su contraparte negativa: son vehículos mucho más costosos que los tradicionales de gasolina, su mantenimiento es más especializado y el rendimiento en cuanto a kilometraje y velocidad -aunque esto último ha mejorado considerablemente- es limitado.

De las tres variables mencionadas aquí como potenciales obstáculos a una masificación en el uso de vehículos eléctricos, el precio es quizás la que juega el papel más estelar. Comparado a sus contrapartes de combustible, estos vehículos pueden costar entre 5,000 y 10,000 dólares más, y gran parte de la culpa la tienen las baterías que los impulsan. 

¿Podrá algún día igualarse el precio de vehículos eléctricos? Esta es la pregunta que por años se viene planteando, y, según dejó entrever Elon Musk a propósito del Battery Day de Tesla, esta posibilidad de repente es factible dentro de los próximos tres años. 

Battery Day, realizado justo después de la reunión anual de accionistas de Tesla, generó grandes expectativas por semanas. De los muchos anuncios realizados allí, el que tiene mayor importancia desde el punto de vista del futuro de los vehículos eléctricos es aquel que habla de una batería modificada para aumentar potencia y, a la vez, reducir costos hasta lograr un precio de venta de 25,000 dólares para estos carros. 

25,000 dólares es 10,000 dólares menos de lo que cuesta el Model 3 de Tesla, el modelo más económico de la compañía, por tanto es una hazaña que vale la pena explorar. Musk explicaba en Battery Day que se está desarrollando una nueva batería, 4830, cuyas celdas ya no tendrán lengüeta para unir a esta parte de la batería con aquello que impulsan.

Esta modificación, que implicaría que las baterías se convertirían en parte de la estructura del vehículo, permitiría reducir considerablemente el costo kilovatio-hora. Si a esto sumamos desarrollo y fabricación in-house, eliminación del cobalto y reducción en el uso de tierras raras, tenemos entonces una de las claves para lograr un Tesla de 25,000 dólares. Se prevé que las baterías 4860 serán más potentes al almacenar 5 veces más energía, aumentando el rendimiento de vehículos Tesla en alrededor de 16 por ciento. 

La visión de Musk es, como siempre, motivo de esperanza y motivación, pero en Wall Street los analistas y brokers a la clara no piensan igual. En la mañana de hoy, cuando se reanudaron los mercados, las acciones de Tesla bajaron 8 por ciento, con una tendencia a la baja que se mantuvo a lo largo del día. 

¿Por qué reaccionaron negativamente los mercados ante Battery Day? De entrada, muchos analistas se habían hecho expectativas poco realistas de baterías superpotentes y vehículos eléctricos superrápidos. Un punto crucial es que Musk no ofreció detalles puntuales de nada, sino más bien unas pinceladas de lo que podría esperarse dentro de tres años (como poco). Es un hecho que a menudo los cronogramas de Musk no se cumplen en el plazo establecido, por tanto ese marco de 3 años se pone en duda. 

Musk es soñador y showman a partes iguales, y eso en ocasiones no cae bien. Aún así, la visión presentada por Musk es válida. A veces los mercados pecan de desesperados y olvidan que estos desarrollos toman tiempo.