Home Impresión 3D The Next Rembrandt, otro ejemplo de avances en AI

The Next Rembrandt, otro ejemplo de avances en AI

por Rocio Diaz

347 años después de la muerte de Rembrandt van Rijn un equipo de historiadores de arte, analistas de datos, científicos e ingenieros de software ha logrado develar una pintura con todas las claves del pintor holandés, conocido por sus retratos que capturaban perfectamente las emociones humanas.

La pintura en cuestión, que presenta a un hombre de 30 a 40 años de edad con aspecto típico del siglo 17, es la culminación de 18 meses de trabajo que involucraron extensivos análisis de las pinturas de Rembrandt con la ayuda de escáneres tridimensionales de alta definición y la creación de un programa especial capaz de interpretar esos análisis y crear una obra capaz de pasar los más rigurosos estándares de conocedores del arte.

El proyecto, llamado The Next Rembrandt, fue ideado por la agencia de publicidad J Walter Thompson (Amsterdam) para su cliente ING Bank. Microsoft, Universidad Tecnológica de Delft y los museos holandeses Mauritshuis y Rembrandthuis figuran entre los colaboradores.

The Next Rembrandt representa varias cosas. Por un lado, es un claro ejemplo de los avances en Machine Learning e inteligencia artificial, grandes tendencias del momento que actualmente desarrollan con ahínco compañías como Google y el propio Microsoft. Por el otro, da una idea de la clase de posibilidades que se abren en el arte con desarrollos tecnológicos de vanguardia. Sin embargo, el alcance es mucho más amplio y abarca conceptos como big data y las herramientas capaces de analizar grandes volúmenes de datos para sacar provecho en más de una forma.

Es probable que mucha gente vea este retrato, que a pesar de haberse creado en una impresora 3D parece un óleo del siglo 17, y piense que un proyecto como The Next Rembrandt sirva de base para un movimiento de falsificaciones sin precedentes, pero esta definitivamente no es la intención de ING ni de los demás involucrados. Otra posible forma de verlo es que la humanidad avanza inexorablemente hacia su sustitución por máquinas de su invención, pero hay que recordar que nada le gana a la pasión humana y el valor que de allí deriva.

Tan fascinante como la pintura final es el proceso para lograrla: más de 160,000 fragmentos de obras de Rembrandt fueron tomadas en cuenta para determinar género, formas faciales y sus detalles, así como vestimenta y pose. Un análisis exhaustivo de las obras (más de 300) de Rembrandt arrojó el resultado de que el retrato debía representar un hombre de 30 a 40 años con vello facial y camisa de cuello a la usanza de la época, con la mirada enfocada hacia la derecha.

El retrato resultante, hecho en impresora 3D, consta de 13 capas de tinta ultravioleta con base de pintura, totalizando 148 millones de píxeles. El efecto es profundidad y luz típicas de una pintura de Rembrandt.