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Analizando el impacto de COVID-19 en la industria de los videojuegos

por Marcos Almánzar
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En un año donde la pandemia por COVID-19 ha tenido incidencia en cada área imaginable, no es de extrañar que la industria de videojuegos fuera una de las tantas afectadas en el ámbito tecnológico.



La cuarentena y el aislamiento social trajeron consigo un aumento en el uso de los dispositivos electrónicos y la Internet, esto no solo para mantener la comunicación con amistades y familiares, sino también para trabajar, educarnos y, por supuesto, entretenernos.

La pandemia llegó en el momento en que compañías como Microsoft y Sony trabajaban en los toques finales para disputarse el salto a la siguiente generación de consolas, generando ambas un alto nivel de expectativas y competencia que para finales de 2019 e inicios de 2020 se encontraba en un punto álgido.

Aun con las dudas creadas por el creciente bloqueo a China por parte de Estados Unidos durante este año, y la incertidumbre relacionada con la manufactura de las consolas por vía de la crisis desatada por COVID-19, se podría decir que este año la industria de los videojuegos vio un crecimiento masivo, impulsado, paradójicamente, por estas situaciones.

Debido a la cuarentena y al hecho de que todos debíamos quedarnos en casa, los videojuegos se volvieron un pasatiempo común en todo el mundo. Los números hablan por sí solos: en 2019 se gastaron 27 mil 900 millones de dólares en videojuegos. En 2020, el conteo va por 33 mil 700 millones de dólares. Esto ha llevado a la industria a no solo a abrazar la nueva generación de consolas, sino también a cambiar el tipo de tecnología usada para llevar esta entretención a nuestras manos y a enfocar esfuerzos de investigación y desarrollo en nuevas formas de crear una experiencia de juego inmersiva.

La tendencia de pantallas secundarias está siendo aprovechada por Microsoft, Nintendo y Sony para complementar la pantalla principal, que en este caso sería el dispositivo que normalmente se usa para jugar. Smartphones y tabletas constituyen esas pantallas secundarias que permiten a usuarios conectar a las consolas principales para hacer un stream más estable del juego.

El tema del aislamiento y el confinamiento igualmente tuvo consecuencias a nivel de comunidades virtuales como VRChat, las cuales han visto un incremento en cantidad de usuarios y utilización de sus plataformas. La razón es sencilla: estas crean un espacio de interacción que permite compensar el aislamiento físico.

Con las mejoras que se han estado implementando en las diferentes comunidades de videojuegos, entre ellas Steam, Oculus y Viveport, la realidad virtual está ayudando a estas personas en más de una manera a aligerar la soledad y el aislamiento que ha traído consigo esta pandemia.

Junto con una tendencia a la interacción virtual ha venido un cambio a nivel de gráficos, esta vez en las consolas, los equipos móviles y los títulos como tal, siendo el objetivo aumentar el nivel de inmersión en los videojuegos.

Los juegos en la nube constituyen otra tendencia de importancia, impulsada por proyectos como Stadia, de Google, y Luna, siendo esta propuesta de Amazon una de las más recientes.

Aun con la pandemia y las dificultadas que este año 2020 ha traído a todo el mundo, la Industria de los videojuegos ha sabido salir a flote, pero no todo ha sido positivo.

La misma situación creada por COVID-19 afectó severamente la producción de las nuevas consolas de Microsoft y Sony, a tal punto que la escasez de inventarios online ha llevado a un agiotaje donde los precios a veces se triplican en lugares como eBay. Es igualmente la razón por la que la salida física a tiendas de las nuevas Xbox y PS5 está pautada, con suerte, para enero o febrero de 2021.

La principal conclusión que podemos sacar de este análisis es que las crisis suelen traer consigo oportunidades, y la clave está en saber reconocerlas y reaccionar a tiempo. La industria de los videojuegos ciertamente supo aprovechar la situación y las tendencias que afloraron a propósito de la misma. La gran pregunta: ¿se mantendrá este ritmo de crecimiento en la medida que la pandemia ceda y empiece a retornar la normalidad? Los próximos meses prometen ser interesesantes desde ese punto de vista, y desde aquí estaremos prestando atención.