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Redes sociales y su impacto sobre la salud mental

por Rocio Diaz
Social Media Anxiety

Las redes sociales no son un juego, y esto es algo que ha venido a resaltarse de manera muy visible luego de las declaraciones de Frances Haugen en torno a Instagram y su mal manejo por parte de Meta, conocida en ese momento como Facebook.

El incidente Haugen ocurrió hace unos pocos meses, pero la realidad es que, de una manera u otra, todos sabemos que las redes no son un juego, aun si las tratamos como tal. 

Es un hecho que las redes vienen afectando a sus usuarios desde hace años, posiblemente desde el momento en que surgieron, empeorando sus efectos con el paso de los años. 

Es así como llegamos a este momento, donde las redes se asocian a estrés, ansiedad, problemas de pareja, falta de concentración, chismes, acoso, baja autoestima y un sinnúmero más de situaciones que simplemente no cabrían en una sola hoja.

Todo lo mencionado más arriba puede resumirse en un concepto: salud mental, algo muy delicado, sobre todo cuando quienes se exponen a ese ambiente tóxico son menores de edad y adolescentes.

Para nadie es secreto que las redes, sobre todo las que son tipo TikTok e Instagram, son usadas mayormente por esa demografía señalada, y los efectos están a la vista.

Por un lado, las redes venden un sueño de vida fácil si se logra ser influencer o viral, y el resultado es que la juventud prefiere desarrollar esas habilidades antes que otras más tradicionales. 

Luego está la mala influencia de estas redes como tal. Hay una constante comparación de cuerpos y estilos de vida en esas redes, lo cual genera ansiedad y envidia a partes iguales. De ahí parte un aumento observado en temas de baja autoestima, autolesiones y deseos suicidas entre adolescentes vulnerables. 

Las redes son también responsables de exacerbar malos comportamientos, muchos de ellos peligrosos e irresponsables. Los famosos retos o “challenges” son una una causa directa de acciones que en ocasiones pueden llegar a tener consecuencias trágicas. 

Es importante aclarar que las redes como tal no son el problema. Más bien, es un asunto de cómo estas son mal utilizadas y desviadas por gente que abusa de ellas con tal de hacerse viral o famosa.

Quizás el mayor efecto de las redes sea el aislamiento en el que poco a poco se está sumiendo la humanidad, encabezada en esta caso por las generaciones más jóvenes, las cuales no se despegan de sus pantallas.

Este comportamiento es clave para el éxito de una idea tan controversial como lo es el metaverso, y, en cierto modo, podría decirse que las redes han servido de entrenamiento para la pseudoexistencia virtual que se pretende imponer. 

Niños, preadolescentes y adolescentes no son las únicas víctimas de las redes. Del otro lado tenemos a padres, tutores, maestros, jefes y otras figuras de autoridad, un grupo de gente que tiene que ingeniárselas para lidiar con los retos y las crisis que derivan del uso intensivo de estas plataformas. 

Al final, todos somos víctimas de la tecnología. Este es tan solo un ejemplo más.