Home Opinión #Trashtag, un challenge que más que viral debería ser permanente

#Trashtag, un challenge que más que viral debería ser permanente

por Rocio Diaz
Basura

Que feo es ir a una playa y encontrar que todo el litoral está lleno de basura mayormente plástica: vasos, platos desechables, restos de sillas, bloqueadores solares a medio uso, cubiertos y un largo etcétera.



A partir de un panorama como el descrito más arriba, que tristemente se repite a diario en todas partes del mundo, podría decirse que los bañistas son personas desórdenes y de poca conciencia, pero estaríamos faltando a la realidad: la basura está en todas partes, y en cierto modo amenaza con tragarnos, sobre todo en lo que respecta a plásticos, que abundan en los océanos y en la grama o la arena a partes iguales. 

La cultura del consumismo que impera en la mayoría de los países, combinada al hecho de que ahora prácticamente todo lo que compramos es desechable con la idea de mantener los negocios fluyendo, poco a poco han ido creando el monstruo que hoy que representan la basura y los plásticos para fines del medioambiente, la sostenibililidad y la sobrevivencia a la largo plazo de la humanidad misma. 

Los programas de reciclaje, aparte de escasos, no dan abasto, y hay un tema de conciencia que impacta de manera directa en el problema. La situación del planeta es ahora mismo compleja y precaria, pues toda esa basura que generamos y que se va acumulando guarda relación directa con el cambio climático del que tanto se habla. 

Estamos casi llegando, según los científicos que manejan el tema, a un punto de no retorno, y es ahí donde todo el mundo se pregunta: ¿qué podemos hacer? 

Evitar que el planeta llegue a una situación insostenible es algo que nos concierne a todos, y es por eso que desde ayer se está hablando en redes sociales y medios digitales de un reto o challenge viral que debería de mantener ese estatus a largo plazo: #Trashtag. 

Similar a la iniciativa Litterati, #Trashtag propone algo muy simple: recoger basura y hacer una diferencia, con el paso adicional de subir los resultados de la limpieza a las redes sociales y retar a algún seguidor o conocido a hacer lo mismo. 

¿Funciona una idea como esta? Ya sea por presión de grupo, para demostrar que somos buenas personas a pesar de todo o porque hay que estar en la cosa, desde ayer las publicaciones con el hashtag #Trashtag han ido en aumento, con reportes de parte de prensa tradicional y digital resaltando el esfuerzo. 

A diferencia de retos tan anodinos como el de tirar una lonja de queso procesado a la cara de un niño, bailar a ritmo de “Keke” fuera de un vehículo en movimiento o consumir canela en polvo porque sí, #Trashtag podría tener un impacto positivo si pasa de ser algo viral y de poca duración a algo más estable y a largo plazo.

Es poco probable que la tendencia de #Trashtag se mantenga más allá de lo que resta de la semana, pero, soñar no cuesta. Como dato curioso, este hashtag no es nuevo: se reporta que había surgido inicialmente en 2015 y que se reactivo en estos días a partir de un hilo en Reddit.

¿Será que las redes sociales podrían aportar algo si la gente se pone en ello? Ojalá y sea el caso. En lo que se averigua la respuesta, únanse a #Trashtag y empiecen por limpiar su entorno.