Pon a prueba tu semántica y agilidad mental con Semantris
La inteligencia artificial es mucho más que robots que amenazan con desplazar al ser humano en labores del día a día o incluso superarlo en capacidad de análisis o pensamiento.
La inteligencia artificial es mucho más que robots que amenazan con desplazar al ser humano en labores del día a día o incluso superarlo en capacidad de análisis o pensamiento.
Televisores inteligentes abundan desde hace varios años, la mayoría de ellos ofreciendo algo más que la programación estándar al ofrecer acceso a los contenidos de la Internet, desde películas hasta videojuegos.
Televisores, estufas, lavadoras y prácticamente cualquier dispositivo puede ser «inteligente»: basta dotarlo de sensores y de algún punto de conexión Wi-Fi para que empiecen a ofrecer data que a su vez resultará útil para fines de manejo y mantenimiento.
La inteligencia artificial, lo mismo que capacidades de realidad virtual y aumentada, es una tendencia en crecimiento a nivel de smartphones y otros dispositivos de uso diario. Huawei, que introdujo la tecnología por vía de machine learning en Mate 9, hace una implementación aún más profunda en Mate 10.
Vivimos tiempos que parecen de ciencia ficción: humanos con sensores voluntariamente implantados para varias funciones, tatuajes inteligentes, hologramas que ofrecen grata compañía y robots que prometen satisfacer las necesidades más íntimas.
Al hablar de inteligencia artificial es fácil hacerse la idea de un mundo eventualmente dominado por máquinas que piensan y actúan de su cuenta, pero la realidad es que un escenario como este dista mucho de ser una realidad -por ahora, al menos- y no toma en cuenta aspectos realmente funcionales…
Adaptándose a un estilo de vida que ha cambiado rápida y profundamente gracias a la tecnología, las maletas de última generación vienen con GPS, cargadores integrados, balanza y un diseño mucho más funcional que antaño. Si algo faltaba por añadir era autonomía, y eso justamente ha logrado Travelmate, que por demás…
Malinterpretar a la gente es quizás la cosa más fácil del mundo: basta con no prestar la debida atención al lenguaje corporal, tono de voz o construcción de las oraciones para irnos por el camino equivocado, sin importar que se trate de una amistad, la pareja, un familiar o un perfecto…
La humanidad, pese a tanta tecnología diseñada para conectar e interactuar con gente, está cada vez más sola. Para llenar este vacío han surgido toda clase de propuestas, desde gadgets eróticos hasta robots para intimidad, pero es posible que ninguno cause tanta conmoción (en Occidente, al menos) como Gatebox.
Desde robots claramente mecánicos hasta sofisticadas máquinas capaces de triunfar en ajedrez y Go, llevamos años siendo testigos de avances en inteligencia artificial.
Aparte de contribuir a asistentes digitales más proactivos y aplicaciones más intuitivas, la inteligencia artificial sirve también para gestión y captura de fotografías.
Aún cuando se reconoce la importancia de hacer ejercicios para mantener la buena salud, hay una cantidad considerable de gente en el mundo que no sigue un plan definido por falta de tiempo y/o motivación. Para estos casos, un enfoque de inteligencia artificial puede hacer la diferencia, y eso persigue Vi.